Audi Q8 sport concept. Poderoso, eficiente y multidisciplinar

Audi Q8 sport concept. Poderoso, eficiente y multidisciplinar

3 de abril de 2017
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Los rasgos aerodinámicos en el frontal y la trasera forman parte del diseño del Audi Q8 sport concept, que cuenta con un sistema de propulsión de alta eficiencia particularmente innovador. El motor 3.0 TFSI de seis cilindros incluye un sistema mild hybrid y un compresor eléctrico como primicia mundial. El resultado: el Audi Q8 sport concept se presenta como un atleta multidisciplinar con un gran número de cualidades. Gracias a su potencia de 350 kW (476 CV) y a un par máximo de 700 Nm, es capaz de acelerar desde parado hasta los 100 km/h en apenas 4,7 segundos, y sigue avanzando hasta alcanzar una velocidad máxima de 275 km/h. Además, su autonomía de más de 1.200 km asegura que también es adecuado para largos viajes.

El Audi Q8 sport concept se presenta como un atleta multidisciplinar con un gran número de cualidades.

Gracias a su motor eléctrico adicional de 20 kW, este SUV marca nuevos estándares cuando se trata de hablar de consumo de combustible. Comparado con un modelo equipado con un motor TFSI de seis cilindros sin el sistema mild hybrid mHEV, el Q8 sport concept consume alrededor de un litro menos de combustible por cada 100 kilómetros, lo que supone una reducción de emisiones de CO2 de 25 g/km.

El sistema de propulsión: alta eficiencia

La arquitectura del sistema de propulsión del Audi Q8 sport concept es revolucionaria: por primera vez, Audi combina un motor 3.0 TFSI de seis cilindros con 331 kW (450 CV) con un compresor accionado eléctricamente y un sistema mild hybrid para la recuperación de energía. El motor eléctrico situado entre el cigüeñal y la transmisión hace las veces de motor de arranque, se encarga de recuperar energía y, si es necesario, puede funcionar también como un motor adicional. El sistema de 48 voltios asegura el suministro de energía eléctrica.

Para el cliente, este diseño ofrece una serie de ventajas: la energía recuperada se puede utilizar para mejorar el rendimiento. Así, cuando se demanda potencia el motor de combustión y el motor eléctrico pueden trabajar conjuntamente, de forma que el segundo aporta sus 20 kW de potencia y sus 170 Nm de par, para elevar la potencia total del conjunto hasta los 350 kW (476 CV) y alcanzar un par máximo de 700 Nm. El resultado es una aceleración deportiva en toda la gama de revoluciones.

La batería de iones de litio, con una capacidad de almacenamiento de energía de 0,9 kWh, se ubica en la parte trasera bajo el piso del maletero, y hace posible que se pueda seguir avanzando en situaciones de tráfico lento con el motor de combustión desactivado, además de poder maniobrar y estacionar utilizando únicamente energía eléctrica. Durante las frenadas, el generador de 20 kW es capaz de recuperar energía de forma eficiente que recarga rápidamente la batería, para asegurar que el vehículo pueda desplazarse de forma regular en modo eléctrico.

Además de los dos turbocompresores movidos por los gases de escape, el compresor eléctrico proporciona al Q8 sport concept un empuje adicional al asegurar el suministro de aire fresco al motor de seis cilindros. El compresor eléctrico asiste a los turbocompresores en aquellas situaciones en las que los gases de escape no son suficientes, lo que elimina cualquier retraso de respuesta del motor V6 de gasolina al acelerar, algo que hasta ahora sólo era posible en motores diésel y en coches con propulsión eléctrica. Se trata de una fórmula de éxito que ya ha demostrado su impresionante rendimiento en la producción en serie en el Audi SQ7.

El compresor accionado eléctricamente se posiciona cerca del motor, en una derivación procedente del intercooler. En vez de una turbina que debe ser acelerada por los gases de escape integra un compacto motor eléctrico que acelera la rueda del compresor hasta las 70.000 rpm en menos de 250 milisegundos. Con el apoyo del compresor eléctrico, el 3.0 TFSI garantiza una rápida entrega de la potencia nada más acelerar, incluso desde bajas revoluciones, lo que permite al SUV ganar varios metros de ventaja. Cuando se practica una conducción orientada hacia el confort, la tecnología de compresor eléctrico evita reducciones de marcha innecesarias lo que permite que el motor funcione con bajos regímenes de giro. Por su parte, los conductores más deportivos apreciarán la espontánea entrega de potencia cuando se acelera al salir de las curvas.

El sistema de propulsión del Audi Q8 sport concept, con su motor V6 TFSI y el motor eléctrico adicional, proporciona el rendimiento de un motor de ocho cilindros con el consumo de combustible de un cuatro cilindros. Esto es así debido a que comparado con un motor similar sin estar equipado con el sistema mild hybrid, el consumo se reduce en más de un litro por cada 100 kilómetros, a pesar de ofrecer 20 kW de potencia adicional. Con un depósito de combustible de 85 litros, la autonomía total del Audi Q8 sport concept supera los 1.200 kilómetros.

Durante la conducción, el sistema de gestión híbrido controla el estado de funcionamiento del Audi Q8 concept de forma inteligente y flexible. El SUV puede acelerar con fuerza, circular en modo de marcha por inercia o recuperar velocidad de la manera que sea más adecuada para cada situación concreta. El asistente predictivo de eficiencia ayuda al conductor proporcionando a la unidad de control información muy detallada sobre la ruta. También se tienen en cuenta los datos del recorrido que aporta el sistema de navegación y los servicios Car-to-X que provienen de Audi connect.