ITV de primavera: luces, emisiones y ADAS
Pasar la ITV es una de las mayores preocupaciones cuando llega el cambio de estación. El invierno, el paso de los años, averías anteriores u otros factores pueden hacer que el resultado no sea el esperado.
Además, este año será un poco más exigente superarla, ya que a partir de 2026 se endurecerá el plan de inspección en lo que respecta a los sistemas ADAS.
Los ADAS son los Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción, es decir, los sistemas de seguridad del vehículo diseñados para prevenir accidentes y mejorar la conducción.
Los aspectos más importantes para pasar una ITV con éxito son:
La documentación:
El seguro del coche, los papeles del coche, como el permiso de circulación y la tarjeta de la ITV. Es importante tener todos estos documentos en vigor para poder pasar la ITV.
Alumbrado:
El sistema de alumbrado de un vehículo es esencial para poder ver y ser vistos. Cuando vayas a pasar la ITV, los técnicos revisarán que todas las luces de tu vehículo estén en buen estado y funcionen correctamente, revisarán las luces de cruce, carretera, antiniebla, luces de freno y matrícula. También comprobarán que estén alineadas, que tengan el color adecuado y que su intensidad sea la correcta.

Sistema ADAS:
Esta nueva revisión se realiza mediante la conexión al puerto de diagnóstico del vehículo. Se verifica que todos los ADAS funcionen correctamente y, en ciertos casos, sistemas como cámaras o sensores se revisan visualmente para comprobar que estén alineados y operativos.

Emisiones:
La prueba de emisiones de la ITV mide los gases que emite el vehículo. Existen dos métodos de realizarla según el tipo de combustible. Los inspectores revisarán el funcionamiento de estos sistemas mediante un análisis de emisión de gases: introduciendo una sonda en el tubo de escape para medir el valor Lambda, que analiza la proporción de aire y combustible que entra en los cilindros del vehículo.

Filtro de aire acondicionado y antipolen:
Estos filtros afectan a la calidad del aire dentro del vehículo, así como al rendimiento y el correcto funcionamiento del sistema de climatización del vehículo. Se recomienda cambiarlos cada año o cada 15.000–20.000 kilómetros, especialmente si huelen mal o si el ventilador no funciona correctamente.

Pastillas y discos de freno:
Los inspectores evaluarán el funcionamiento del sistema de frenado mediante el frenómetro, que analiza la eficacia de frenado y el equilibrio entre las ruedas de un mismo eje (se comprobará en ambos ejes del vehículo) para garantizar la seguridad. También revisarán los elementos visibles del sistema de frenado, como el pedal, la palanca de freno de mano, el líquido de frenos y los latiguillos.

Neumáticos:
Es fundamental tener los neumáticos de nuestro vehículo en buen estado y con la presión adecuada. Deben tener la medida homologada para ese vehículo y la profundidad del dibujo debe ser de 1.6 mm. Tener los neumáticos en buen estado favorece para nuestra seguridad ya que disminuye el riesgo de accidente.

Cinturones de seguridad:
Los cinturones garantizan la seguridad de los ocupantes del vehículo en caso de accidente, por ello deben estar en buen estado y estar homologados. El inspector comprobará que se abrochen y desabrochen sin dificultad, que no existan daños o desgaste y que el sistema de bloqueo funcione.

Espejos:
Es importante que estén en buen estado, ya que proporcionan que podamos ver el entorno y a conducir de forma segura, por eso no deben estar rotos o dañados. Los vehículos deben tener obligatoriamente al menos el espejo retrovisor izquierdo y el interior, y si el vehículo es posterior al 2010 deberá tener los tres espejos retrovisores, izquierdo, derecho e interior. También se verificará que se puedan ajustar fácilmente para permitir al conductor la visibilidad necesaria.
Amortiguación y suspensión:
El sistema de suspensión es imprescindible para la seguridad y la comodidad durante la conducción y además, mantienen la estabilidad del vehículo ya que mantienen los neumáticos en contacto con la carretera. Para ello, los inspectores comprobarán su funcionamiento mediante una máquina, donde someterán al vehículo a unas vibraciones que medirá su eficacia. También se comprobará que no haya fugas ni corrosión en los amortiguadores.

Para conseguir pasar una ITV con éxito hay que cuidar el vehículo y realizar un mantenimiento adecuado. Por eso en F.Tomé nos aseguramos de hacerlo por ti, ofreciéndote los mejores servicios y la máxima calidad para que tengas la tranquilidad de que tu coche está en las mejores condiciones para superar la ITV sin problemas.
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